Tot Cor es un proyecto artístico, colaborativo y solidario, que nace con la voluntad de ayudar a las personas a expresar lo que sienten más allá de las palabras, para transmitir buen rollo y potenciar la empatía. La pieza principal de este proyecto es el Cor, un jarrón con forma de corazón, pensado para recordar lo bueno de este mundo; un jarrón al que podrás poner flores frescas, flores secas, ramas con mensajes, pinceles, o lo que se te ocurra. Solo contemplarlo cada mañana te arrancará una sonrisa.

El corazón, metáfora de nuestro ser interior, se materializa en Tot Cor para formar parte visible de nuestra vida cotidiana, en la que su mera presencia sacará lo mejor de uno mismo.

Queremos visualizar los grandes valores que constituyen la riqueza del ser humano: amor, bondad, humanidad, ética, respeto, generosidad y fraternidad. Por eso Tot Cor es también un proyecto solidario, Tot Cor Project, que nace con la ilusión de poder ayudar a colectivos invisibles y necesitados. Esperamos poder ir realizando acciones con el paso del tiempo que visualicen pequeños gestos de humanidad, gestos que comunican colectivos y personas. Queremos construir una gran familia de corazones que contagie alegría y serenidad en tiempos turbulentos.

Para realizar este diseño Pepa Reverter se inspira en el florero Shiva diseñado por Ettore Sottsass en los años setenta, cuando Europa vivía una importante eclosión cultural. En aquel momento la intención era reivindicar la libertad sexual, pero ahora, una vez superada esta fase, necesitamos dar un paso más. Es preciso retomar los grandes valores que constituyen la riqueza del ser humano: amor, bondad, humanidad, ética, respeto, generosidad y fraternidad.

La voluntad de Pepa de revertir las tendencias nace con este sentimiento que se ve acrecentado por el sufrimiento de la enfermedad de su madre, una mujer súper vital, amable, alegre y simpática quien con 70 años padece unos síntomas que la llevan a una operación de columna y después de esa operación ya no se recuperará jamás. El mal duro e incurable que padece es la ELA, esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad difícil de diagnosticar y de la cual desgraciadamente cada vez hay más casos. Solo en España se detectan entre 4 y 6 nuevos cada día.

Paquita Sancho, la madre de Pepa, pasa de forma muy rápida, en solo varios meses, a sentarse en una silla de ruedas. Los efectos devastadores de esta enfermedad van a una velocidad de vértigo, y gestionar el dolor que supone la pérdida de salud, con la resolución de los problemas que se van presentando a diario debido a la enfermedad, es algo muy complicado y difícil de explicar. Más todavía difícil de entender para quienes no lo han vivido. La familia Reverter Sancho opta por solicitar ayuda a la Fundación Miquel Valls, todo un referente en la experiencia y conocimiento de esta enfermedad y todas las que tienen que ver con la actividad de las motoneuronas. Por eso este proyecto es solidario, porque quiere visibilizar enfermedades que son poco conocidas y ayudar a los que siempre están ahí para ayudar a los demás.

El dolor por la pérdida de los seres queridos siempre permanece con nosotros, porque es imposible borrar sentimientos que están grabados en lo más profundo de nuestro ser. Y el amor maternal está en nuestras raíces y proviene del nacimiento. Por eso este diseño es un homenaje a las madres, a las mujeres que lo dan todo por sus hijos, y a las personas buenas de corazón que todavía son muchas en este mundo y que nos gustaría que fueran más. En este caso, el ejemplo vital de Paquita Sancho al afrontar su enfermedad con una dignidad y aceptación total, hace que su testimonio se convierta en una lección de vida ejemplar. Este proyecto lleva su corazón, que mantuvo intacto hasta el final de sus días, con amor infinito hacia todas las personas que la acompañaron hasta el final de sus días.

TotCor es un proyecto artístico, colaborativo y solidario que apela a la generosidad y los buenos sentimientos.

Trabajos relacionados

El jarrón Cor llega para integrarse en esta familia de corazones dignamente diseñados. Y lo consigue por dos motivos, por su intención bondadosa y por su rotunda belleza. Es curioso el origen formal de esta pieza. Surge inspirada por otro jarrón célebre, el florero Shiva, diseñado por Ettore Sottsass en 1973.

El emoticono ancestral por antonomasia

Por Juli Capella, 2018

Tot Cor imagen gráfica

Tot Cor Project, 2018