Cuando recibo un correo electrónico urgente de nuestra página de Opinión pidiendo una ilustración para un artículo, de pronto me siento muy feliz. Siempre es un reto tratar de emparejar el texto con el ilustrador apropiado y tener la suerte de que en ese momento esté libre para hacer el trabajo. Después hay que asegurarse de que lo que produzca tenga la agudeza y la elegancia suficientes para atraer los lectores a la página. Una imagen vale más que mil palabras y es cierto que un buen ilustrador puede transmitir una idea incluso mejor que el propio texto.

Guardo una lista de un puñado de personas con talento en las que creo y con las que me gusta trabajar; personas con las que comparto una cierta “química”, algo muy importante en la relación entre el director de arte y el ilustrador. Tenemos que ser capaces de compartir ideas y de complementarnos el uno al otro porque la tarea no es fácil. Los temas de la página de Opinión del International Herald Tribune frecuentemente tratan de temas complicados y delicados, ideas muy abstractas que exigen que una mente privilegiada resuelva el trabajo en un plazo de tiempo muy corto, apenas una o dos horas para preparar los bocetos.

Como norma, intento no darles mi propias ideas. Primero, espero a ver cómo visualizan el artículo, y luego paso las ideas al editor. Con frecuencia, cons us primeros bocetos, un buen ilustrador puede ayudarnos a mejorar nuestra idea de la página porque nos hace ver las cosas bajo una nueva óptica. La mayoría de las veces los ilustradores producen conceptos brillantes. Y en las pocas veces que se quedan cortos, generalmente el problema se soluciona pinchándoles un poco. Obligarles a volver a la mesa de dibujo frecuentemente da como resultado cosas extraordinarias.

Pepa es una de nuestras artistas especiales. Sus ideas son ingeniosas y sus dibujos están muy bien ejecutados. Es rápida y fiable. Nos conocimos en un almuerzo junto al mar, con un grupo de artistas de Barcelona que hacen trabajos similares, y ahora hace casi tres años que trabajamos juntos. Es un baúl lleno de ideas y me encanta su estilo. Trabajar con ella es fácil; tiene sentido del humor y acepta nuestras sugerencias con elegancia cuado le pedimos que haga algún cambio para encajar mejor con nuestro estilo y nuestra forma de pensar. A veces sus ideas son demasiado vanguardistas para este periódico. Tien un conocimiento muy sólido de la actualidad y de la política internacional. Nos hace el trabajo más fácil. Ciertamente sus ilustraciones bien valen mil palabras.

Texto por Mariví Pulido, Art Director del International Herald Tribune.

Texto de Mariví Pulido, Art Director del International Herald Tribune.