Básicamente, el arte es la traslación en un objeto, en un proyecto o en una idea, de la manera de sentir, ver, captar o interpretar el mundo del artista. Quedan lejos las teorías de que sólo la pieza única poseía el aura que la acreditaba como obra de arte. Incluso la barrera entre arte y artesanía se ha diluido. En el siglo XXI el arte recorre caminos cuyas paradas son de muy distinta naturaleza.

Por eso cuando contemplamos la serie Sisters de ¿jarrones?, ¿porcelanas decorativas?, ¿esculturas? de Pepa Reverter las categorías se hacen añicos, como si lanzáramos con rabia uno de esos objetos contra la pared. Incluso a sabiendas que se trata de una producción industrial, cada una de las piezas es una obra de arte.

¿Por qué? La razón para los que han seguido la trayectoria de Pepa Reverter es obvia: reconocemos la artista en su trabajo. Y no por eso no nos deja de sorprender. Al contrario, produce especial excitación constatar como la creadora se ha transmutado en una nueva creación. Un nuevo hechizo por el cual detectamos que la imagen de ingenuidad inteligente de la artista ha sido traspasada al objeto. Y es esa traslación del artista al objeto la que produce un seductor influjo, incluso para los que se acercan a su obra por primera vez.

Pero la personalidad del artista es múltiple y forzosamente generosa, sus jarrones no llevan el nombre de Pepa, sino el de Louise, Frida, Sofia, Helen, y Clara. Unas hermanas en el sentido más amplio del concepto, porque Sisters es un homenaje a todas las mujeres, a todo lo femenino en un mundo donde la mayoría de objetos y obras de arte han sido pensadas y realizadas por hombres. El mundo necesita la presencia de las mujeres en su entorno, en su estética, en su manera de organizarse. Y nada mejor que dejarse llevar por estas piezas que combinan el mundo abstracto de las formas y geometrías con el de la representación humana. Y para que la huella personal quede aún más autentificada las Sisters también se cromatizan con colores aplicados a mano, como si de tanto en tanto necesitaran demostrar que las formas simples también pueden sofisticarse.

Texto por Jaume Vidal.